¿Las pastillas anticoncepctivas engordan?

1 04 2007

Las contraindicaciones son los mitos a los que tanto les tememos. Esto en realidad es puro mito… Las dosis de hormonas son muy chicas como para hacerte engordar, sacarte granitos, o hasta provocarte problemas cardiacos. Mientras estés segura de que tipo de anticonceptivo tomas quedate tranquila. No te olvides que se hacen para solucionar problemas, no para traer otros. Para las que sufren de hirsutismo (aumento de vello) o problemas de acné, existen pastillas con andrógenos que disminuyen estos inconvenientes. Para el resto de las mujeres están las más comunes de tipo estrogénicas.En algunos casos todavía se presentan algunos problemitas, como la migraña. Si estos efectos son muy graves avisale a tu médico, pero no te asustes. Y con el famoso: “voy a engordar” hay una sola cosa por decir. Estas pastillas no engordan, pero es aconsejable hacer actividad física porque sí pueden ayudar a un leve asentamiento de grasa. Una dieta baja en calorias es tambn aconsejable.





Como evitar una enfermedad de transmision sexual:

1 04 2007

La aparición del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), con su dosis de terrorismo sexual, ha introducido abrupta y nuevamente en el discurso cotidiano el tema de las Infecciones transmisibles sexualmente (ETS).

Esto trajo temores, incertidumbres, dudas, prevenciones o abstenciones en los nuevos contactos y aún en los ya instalados. Si bien otras enfermedades pueden ser curables el SIDA por ahora no lo es,  lo cual ha complicado tanto a los médicos como a los pacientes mientras se espera  una vacuna para frenar su desarrollo.

Es siempre bueno preguntarle a su pareja estos diferentes puntos antes de iniciar sus relaciones sexuales:

A) Si hay lastimaduras o manchas en la piel (palma de las manos y de los pies especialmente), erupciones o llagas y lesiones ulceradas en zona genital que nos pueda hacer pensar en lesiones sifilíticas.

B) Si hay secreciones (“flujo”) en la vagina, amarillentas o blancuzcas, que pueden ser malolientes; propias de los hongos, las tricomonas y la gonococcia (blenorragia).

C) Si hay supuraciones a través del orificio de la uretra, o sea el orificio externo, que nos haga pensar en una blenorragia o gonorrea.

D) Si hay irritación y enrojecimiento con granitos en el glande que podría indicar una infección bacteriana o micótica (hongos) del pene.

E) Si sabemos que esa persona se queja de ardor miccional, vaginal o vulvar (vaginitis, herpes, tricomoniasis).

F) Si se rasca con frecuencia en la zona pubiana, propio de una micosis o de la pediculosis (“ladilla”, un tipo de piojo que ataca el vello del pubis).

G) Si hay erosiones pequeñas en zona genital o ganglios (granulomas, chlamydias, SIDA).

H) Si vemos lesiones en forma de vesículas, a veces asociadas con ardor o dolor, puede suponerse un herpes virus, sobre todo cuando es recurrente y aparece periódicamente.

I) Si esa pareja tiene fiebre persistente puede hacernos pensar que padece una virosis de tipo hepatitis B (también se puede presentar ictericia – color amarillo-), por SIDA o, incluso, por chlamydias.

J) Si notamos una coloración amarillenta de la piel y conjuntivas junto a diarreas y dolores abdominales nos orientarán hacia una hepatitis B (que es altamente contagiosa por vía sexual).

K) Cuando detectamos la presencia de verrugas en el glande del pene o en la vulva, a veces con picazón y ardor, que nos haga suponer un VPH (virus del papiloma humano).

L) Si notamos que hay rascado por picazón de la piel o mucosas anal o vulvar podemos pensar en ciertas parasitosis

No es fácil detectar todos o algunos de estos síntomas ni tampoco podemos tener una actitud médica con cada pareja que salgamos pero sí estar alerta cuando algo de lo mencionado salta groseramente a la vista y tomar algunas prevenciones mínimas (además del uso imprescindible del condón) que podrían ser:

  • Un buen lavado genital, con abundante agua y jabón, tanto antes como después del contacto sexual
  • Orinar después del coito (actúa como arrastre y limpieza)
  • No realizar penetraciones vaginales luego de una penetración anal
  • El uso del profiláctico es fundamental aunque, en muchos -por desgracia-, no es aceptado. 
  • (tomado de http://sexovida.com/educacion/evitarets.htm)

     





    Sintomas de enfermedades sexuales ETS

    1 04 2007

    Si sabemos o sospechamos que esa persona con la cual empezamos a salir ha cambiado muchas parejas y ostenta una vida sexual muy alternante y prolífica sabemos que tiene más posibilidades de haberse contagiado y éste sería el primer elemento a tener en cuenta. Pero puede darse el caso que uno no sepa cuál es la vida sexual de su nuevo partenaire y entonces hay algunos datos que no podemos soslayar:
    1. Si hay lastimaduras o manchas en la piel (palma de las manos y de los pies especialmente), erupciones o llagas y lesiones ulceradas en zona genital que nos pueda hacer pensar en lesiones sifilíticas.
    2. Si hay secreciones (“flujo”) en la vagina, amarillentas o blancuzcas, que pueden ser malolientes; propias de los hongos, las tricomonas y la gonococcia (blenorragia).
    3. Si hay supuraciones a través del orificio de la uretra, o sea el orificio externo, que nos haga pensar en una blenorragia o gonorrea (llamada popularmente “purgación”).
    4. Si hay irritación y enrojecimiento con granitos en el glande que podría indicar una infección bacteriana o micótica (hongos) del pene.
    5. Si sabemos que esa persona se queja de ardor miccional, vaginal o vulvar (vaginitis, herpes, tricomoniasis).
    6. Si se rasca con frecuencia en la zona pubiana, propio de una micosis o de la pediculosis (“ladilla”, un tipo de piojo que ataca el vello del pubis).
    7. Si hay erosiones pequeñas en zona genital o ganglios (granulomas, chlamydias, SIDA).
    8. Si vemos lesiones en forma de vesículas, a veces asociadas con ardor o dolor, puede suponerse un herpes virus, sobre todo cuando es recurrente y aparece periódicamente.
    9. Si esa pareja tiene fiebre persistente puede hacernos pensar que padece una virosis de tipo hepatitis B (también se puede presentar ictericia – color amarillo-), por SIDA o, incluso, por chlamydias.
    10. Si notamos una coloración amarillenta de la piel y conjuntivas junto a diarreas y dolores abdominales nos orientarán hacia una hepatitis B (que es altamente contagiosa por vía sexual).
    11. Cuando detectamos la presencia de verrugas en el glande del pene o en la vulva, a veces con picazón y ardor, que nos haga suponer un HPV (virus del papiloma humano).
    12. Si notamos que hay rascado por picazón de la piel o mucosas anal o vulvar podemos pensar en ciertas parasitosis.





    1 04 2007